miércoles, 6 de junio de 2018

Satán hace proposiciones improcedentes

Satán hace proposiciones improcedentes
Luego perdió la conciencia.
Según su reloj eran las tres y media cuando le despertó una conversación que tenía lugar detrás de la mampara de cristal. El doctor Krokovski, que a aquella hora hacía su ronda sin la compañía del médico jefe, hablaba en ruso con el matrimonio mal educado. Se informaba, al parecer, del estado del marido y hacía que le enseñasen el gráfico de la temperatura. Luego continuó su visita sin pasar por el balcón, pues evitó el compartimiento de Hans Castorp rodeando el corredor y entró en el cuarto de Joachim por la puerta de la habitación.
Hans Castorp se sintió un poco molesto por la actitud del doctor Krokovski, a pesar de que no deseaba en modo alguno tener una entrevista con él. Sin duda estaba bien de salud y no se le tenía en cuenta, pues había llegado a la conclusión de que entre aquella gente quien tenía el honor de estar sano no ofrecía el menor interés, lo cual irritaba al joven Castorp.
El doctor Krokovski estuvo dos o tres minutos con Joachim y continuó su visita a lo largo del balcón. Hans Castorp oyó que su primo le decía que ya podía levantarse y prepararse para la merienda.
—Está bien —respondió.
Se levantó, pero sentía un ligero mareo por haber permanecido tanto tiempo echado y el sueño había caldeado de nuevo su rostro, a pesar de que temblaba de frío, tal vez por no haberse abrigado suficientemente.
Se lavó la cara y las manos, se peinó, ordenó sus ropas y se encontró con Joachim en el corredor.
—¿Has oído a ese señor Albin? —preguntó mientras bajaban juntos por la escalera.
—Naturalmente —dijo Joachim—. Es preciso someter a ese individuo sin disciplina. Turba nuestro reposo vespertino con sus charlas y excita a las señoras hasta el punto de retrasar su curación durante semanas. Es una grave insubordinación. ¿Pero quién va a denunciarlo? Por otra parte, sus estupideces son muy bien recibidas, pues sirven de distracción.
—¿Crees posible —preguntó Hans Castorp— que hable en serio y que se meta una bala en la cabeza?
—Dios mío, eso no es imposible —contestó Joachim—. Aquí ocurren estas cosas. Dos meses antes de mi llegada un estudiante que estaba aquí desde hacía mucho tiempo se ahorcó en el bosque, allá abajo, al otro lado, después de un reconocimiento general. Cuando llegué todavía se hablaba del asunto.
Hans Castorp bostezó con nerviosismo.
—Creo que no me encuentro muy bien entre vosotros. Es posible que no pueda quedarme, que me vea obligado a marcharme. ¿Te molestaría?
—¿Marcharte? ¿Qué te pasa? —exclamó Joachim—. No digas tonterías. ¡Si acabas de llegar! ¿Cómo puedes juzgar por una primera impresión?
—¡Dios mío! Ni siquiera ha pasado el primer día. Tengo la impresión de que estoy aquí desde hace tiempo, desde hace mucho tiempo…

Thomas Mann
La montaña mágica


«La montaña mágica» (Der Zauberberg, en el original alemán) es una novela de Thomas Mann que se publicó en 1924. Es considerada la novela más importante de su autor y un clásico de la literatura en lengua alemana del siglo XX que ha sido traducido a numerosos idiomas.
Thomas Mann comenzó a escribir la novela en 1912, a raíz de una visita a su esposa en el Sanatorio Wald de Davos en el que se encontraba internada. La concibió inicialmente como una novela corta, pero el proyecto fue creciendo con el tiempo hasta convertirse en una obra mucho más extensa.
La obra narra la estancia de su protagonista principal, el joven Hans Castorp, en un sanatorio de los Alpes suizos al que inicialmente había llegado únicamente como visitante.
La obra ha sido calificada de novela filosófica, porque, aunque se ajusta al molde genérico de la novela de aprendizaje, introduce reflexiones sobre los temas más variados, tanto a cargo del narrador como de los personajes (especialmente Naphta y Settembrini, los encargados de la educación del protagonista). Entre estos temas ocupa un lugar preponderante el del «tiempo», hasta el punto de que el propio autor la calificó de «novela del tiempo», pero también se dedican muchas páginas a discutir sobre la enfermedad, la muerte, la estética, la política, etc.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Flores en Flickr

la flora por su nombre - View this group's most interesting photos on Flickriver